No nacimos para encajar en límites ajenos.
Nos inspiran las mujeres que se conocen, se cuestionan, cambian de rumbo y eligen con conciencia la vida que quieren construir. Defendemos su derecho a crecer sin moldes y a no reducirse para cumplir expectativas.
Tres libertades. Una vida con opciones reales.
Elegir. Participar. Vivir sin violencia. Tres condiciones para construir la propia vida.
Contar con información, recursos y margen real para escoger un rumbo.
Elegir sin depender del permiso de otros.Tener voz, formular propuestas, negociar y mover decisiones.
Estar no basta si la voz no pesa.Ninguna decisión es plenamente libre cuando existe amenaza, control o coerción.
La seguridad también es condición de libertad.El poder también se decide en lo cotidiano.
La desigualdad no vive solo en las leyes. También aparece en quién cuida, quién progresa y quién tiene la última palabra.
Quién asume los cuidados también define quién tiene tiempo para avanzar.
Repartir cuidados, tiempo y recursos de forma justa abre posibilidades que de otro modo se cierran.
No basta con llegar. Importa quién puede crecer, negociar y decidir.
Oportunidades, condiciones justas, liderazgo y poder dentro de las organizaciones también forman parte de la igualdad.
La representación cambia las cosas cuando la voz de las mujeres pesa en la decisión.
Instituciones y política cambian cuando la presencia se traduce en propuestas, incidencia y capacidad efectiva de decisión.
La violencia también limita quién puede decidir.
Trabajamos en la prevención, visibilización y comprensión de las violencias que afectan la autonomía, la libertad y la participación de las mujeres.
Obstaculiza, condiciona o castiga la participación y el ejercicio de liderazgo de las mujeres en los espacios públicos y de decisión.
Deteriora la autonomía mediante humillación, intimidación, control, amenazas o desvalorización.
Afecta la integridad corporal y puede limitar profundamente la libertad y capacidad de decisión.
Vulnera la autonomía y el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su cuerpo y su vida.
El control o restricción de recursos reduce la independencia y la capacidad real de elegir.
LIDHERA aborda estas problemáticas desde la formación, investigación, prevención e incidencia; no presta atención ni asesoría para casos individuales.
No queremos mujeresinvitadasa los espacios de decisión. Queremos mujeres con poder para transformarlos.

